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miércoles, 18 de junio de 2008

Nuevo encuentro de Fidel y Raúl con Chávez


Otro intenso y productivo encuentro sostuvieron en la mañana de este martes Fidel, Raúl y Chávez, como parte de la visita de trabajo que realizó a nuestro país el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Durante hora y media los tres líderes intercambiaron sobre diversos temas, en especial sobre el impacto de la crisis de los precios de los alimentos y la manera en que nuestros países deben enfrentarla. Valoraron el tema como un asunto estratégico y un problema de seguridad nacional. Coincidieron en que la batalla fundamental es aumentar la producción agrícola e identificaron como una vía para su logro el impulso de proyectos conjuntos en esta área.

Se refirieron a la difícil situación climática que está enfrentando el estado norteamericano de Iowa, importante productor de maíz, soya y trigo, lo cual agravará la crisis de los alimentos.

Señalaron de manera particular los altos precios de la leche en el mercado internacional y la necesidad de incrementar su producción tanto en Cuba como en Venezuela. Se recordó el potencial genético en el ganado vacuno que Cuba tenía y las posibilidades de colaboración conjunta.

Los principales dirigentes de Venezuela y Cuba ratificaron la intención de continuar impulsando el proyecto de desarrollo petroquímico en Cienfuegos, que ya tiene sus primeros resultados significativos.



Otros temas abordados durante el encuentro fueron el irracional desarrollo armamentístico de Estados Unidos, las próximas elecciones en ese país, la marcha de PetroCaribe y los acuerdos del ALBA.

Se reafirmó la necesidad de redoblar el impulso de los esfuerzos integradores ante la profundización de la crisis internacional.

Al finalizar el encuentro, el Presidente Hugo Chávez pidió transmitir un saludo al Presidente uruguayo Tabaré Vázquez, quien realiza desde ayer martes una visita oficial a nuestro país.

Fidel, Raúl y Chávez destacaron la solidez de las relaciones entre nuestros países y la firmeza de nuestros pueblos en defensa de su soberanía.

En horas de la tarde, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz despidió en el Aeropuerto Internacional José Martí al mandatario venezolano. También acudió a la terminal aérea el compañero Carlos Lage, Vicepresidente del Consejo de Estado.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Cuba favorece examen de crisis alimentaria

Cuba abogó hoy porque la crisis alimentaria mundial sea incorporada al temario de la V Cumbre ALC-UE que comenzó este martes en Lima a nivel de expertos.
Según PL, en declaraciones a un grupo de reporteros en el Centro de Prensa de la magna cita, el vicecanciller cubano, Abelardo Moreno, sostuvo que el tema de la escasez y carestía de los alimentos está flotando en el ambiente, aunque por el momento está excluido del programa oficial.
Se trata de un tópico en ciernes y sobre el cual aún no hay definición, pero sin lugar a dudas es muy importante, acotó el viceministro de Relaciones Exteriores, quien asiste a la XXVI Reunión de Altos Funcionarios iniciada durante la jornada.
Para el diplomático del país antillano, no es posible hablar de lucha contra la pobreza —uno de los temas clave de la Cumbre— sin mencionar el desmesurado aumento en los precios internacionales de los alimentos.
Respecto a las deliberaciones del encuentro de expertos, que transcurre a puertas cerradas, Moreno anticipó que los representantes de las dos regiones ya aprobaron la agenda que tratarán el venidero jueves los ministros de Relaciones Exteriores del foro birregional.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La esencia de la crisis alimentaria es la desigual e injusta distribución de la riqueza y el modelo económico neoliberal impuesto por las grandes pote

Estimado Comandante Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua:
Distinguidos Presidentes y Altos Representantes
Los datos son harto elocuentes. En el año 2005, pagábamos para importar una tonelada de arroz 250 dólares; ahora pagamos 1,050 dólares, cuatro veces más. Por una tonelada de trigo pagábamos 132 dólares; ahora pagamos 330 dólares, dos veces y media más. Por una tonelada de maíz pagábamos 82 dólares; ahora pagamos 230 dólares, casi tres veces más. Por una tonelada de leche en polvo pagábamos 2200 dólares; ahora 4,800 dólares. Es una situación perversa e insostenible.
Esta realidad impacta en los mercados internos de la mayoría de los países de nuestra región y del mundo, afectando directamente a la población, en particular a los más pobres, y llevando a la indigencia a millones de personas. Hay países que hace sólo unas décadas se autoabastecían de arroz y maíz. Pero las recetas neoliberales del FMI los llevaron a liberalizar el mercado e importar cereales subsidiados de EEUU y Europa, con lo cual fue erradicada la producción nacional. Con el aumento de los precios a los ritmos señalados, un número creciente de personas ya no puede comer estos alimentos básicos. No es sorprendente entonces que acudan a la protesta, que salgan a las calles a buscar cualquier modo de dar de comer a sus hijos.
Como alertara Fidel desde 1996, en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: "El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre". "Por luchar contra el hambre y la injusticia han muerto en el mundo millones de personas".
La crisis alimentaria que hoy nos convoca, es agravada por los altos precios del petróleo y por el impacto sobre ellos de la aventura bélica en Irak; por el efecto de estos precios en la producción y el transporte de los alimentos; por los cambios climáticos; por el creciente destino de importantes cantidades de granos y cereales de EEUU y la Unión Europea para la producción de biocombustibles, y por las prácticas especulativas del gran capital internacional, que apuesta a los inventarios de alimentos a costa del hambre de los pobres.
Pero la esencia de la crisis no radica en estos fenómenos recientes, sino en la desigual e injusta distribución de la riqueza a nivel global y en el insostenible modelo económico neoliberal impuesto con irresponsabilidad y fanatismo en los últimos veinte años.
Los países pobres que dependen de la importación de alimentos, no están en condiciones de resistir el golpe. Sus poblaciones no tienen protección alguna y el mercado, por supuesto, no tiene la capacidad ni el sentido de la responsabilidad de brindársela. No estamos ante un problema de carácter económico, sino ante un drama humanitario de consecuencias incalculables, que –incluso- pone en riesgo la Seguridad Nacional de nuestros países.
Adjudicar la crisis a un consumo progresivo de importantes sectores de la población de determinados países en desarrollo con crecimiento económico acelerado, como China e India, además de ser un planteamiento insuficientemente fundamentado, entraña un mensaje racista y discriminatorio, que ve como un problema que millones de seres humanos tengan acceso, por primera vez, a una alimentación digna y saludable.
El problema, como se expresa en nuestra región, está esencialmente ligado a la situación precaria de los pequeños agricultores y de la población rural de los países subdesarrollados, así como al papel oligopólico de las grandes empresas transnacionales de la industria agroalimentaria.
Éstas controlan los precios, las tecnologías, las normas, las certificaciones, los canales de distribución y las fuentes de financiamiento de la producción alimentaria mundial. Controlan también el transporte, la investigación científica, los fondos genéticos, la industria de fertilizantes y los plaguicidas. Sus gobiernos, en Europa, Norteamérica y otras partes, imponen las reglas internacionales con que se comercian los alimentos y las tecnologías e insumos para producirlos.
Los subsidios a la agricultura en los EE.UU. y la Unión Europea no sólo encarecen los alimentos que éstos venden, sino también imponen un obstáculo fundamental para el acceso a sus mercados de las producciones de los países en desarrollo, lo que incide directamente sobre la situación de la agricultura y de los productores del Sur.
Se trata de un problema estructural del orden económico internacional vigente y no de una crisis coyuntural que pueda resolverse con paliativos o medidas de emergencia. Promesas recientes del Banco Mundial de destinar 500 millones de dólares devaluados para aliviar la emergencia, además de ridículas, parecen una burla.
Para atacar el dilema en su esencia y sus causas, se requiere someter a examen y transformación las reglas escritas y no escritas, las acordadas y las impuestas, que hoy gobiernan el orden económico internacional, y la creación y distribución de riquezas, particularmente en el sector de la producción y distribución de alimentos.
Lo decisivo realmente hoy es plantearse un cambio profundo y estructural del actual orden económico y político internacional, antidemocrático, injusto, excluyente e insostenible. Un orden depredador, responsable de que —como dijera Fidel doce años atrás— "Las aguas se contaminan, la atmósfera se envenena, la naturaleza se destruye. No es sólo la escasez de inversiones, la falta de educación y tecnologías, el crecimiento acelerado de la población; es que el medio ambiente se deteriora y el futuro se compromete cada día más".
Al mismo tiempo, coincidimos en que la cooperación internacional para enfrentar este momento de crisis, es impostergable. Se requieren medidas de emergencia para aliviar con celeridad la situación de aquellos países donde ya se producen disturbios sociales. Se necesita también lograr un impulso en el mediano plazo para estimular planes de cooperación e intercambio, con inversiones conjuntas que aceleren en nuestra región la producción agrícola y la distribución de alimentos, con un firme compromiso y una fuerte participación del Estado. Cuba está dispuesta a contribuir modestamente en un esfuerzo de esa naturaleza.
El Programa que hoy nos propone el compañero Daniel, en un empeño por aunar el esfuerzo, la voluntad y los recursos de los miembros del ALBA y los países de Centroamérica y el Caribe, merece nuestro respaldo. Presupone el claro entendimiento de que la actual situación alimentaria mundial no es una oportunidad como piensan algunos, sino una crisis muy peligrosa. Entraña un reconocimiento expreso a que nuestro esfuerzo debe dirigirse a defender el derecho a la alimentación para todos y a una vida digna para los millones de familias campesinas hasta hoy expoliadas, no a aprovechar la ocasión para intereses corporativos o mezquinas oportunidades comerciales.
Hemos discutido con amplitud sobre el tema. Ahora lo que corresponde es actuar unidos, con audacia, solidaridad y espíritu práctico.
Si ese es el objetivo común, se puede contar con Cuba.
Concluyo recordando las previsoras palabras expresadas por Fidel en 1996, que todavía resuenan por su actualidad y hondura: "Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma."

martes, 6 de mayo de 2008

Fidel fue el primero que nos alertó sobre la crisis alimentaria

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph E. Gonsalves, expresó que cuando nadie hablaba del problema, ya Fidel trataba de alertar al mundo sobre la crisis alimentaria, que ahora está golpeando al Caribe y a otras partes del mundo.
El dirigente caribeño reiteró que el Comandante en Jefe señaló el peligro de emplear campos fértiles donde se producían comestibles para producir biocombustibles, por lo que "ahora se está dando una gran escasez de alimentos, particularmente de granos, mientras suben cada mes los precios del trigo, del maíz, del arroz... Este es un tema muy serio", subrayó, para apuntar que la situación más grave en el área se presenta en Haití, adonde su país envió unas 50 toneladas de arroz.
Gonsalves, quien fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, por el ministro de Gobierno Ricardo Cabrisas Ruiz, dijo que países miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) como Dominica, Antigua y Barbuda, y San Vicente y las Granadinas, firmaron los principios de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y han participado en acuerdos como PETROCARIBE, entre otros.
El líder caribeño adelantó que se entrevistará con dirigentes del Gobierno cubano para fortalecer las relaciones bilaterales, en particular en los sectores de la salud, la construcción y el ahorro energético.
Con su conocida amistad hacia nuestro país, apuntó que no se siente bien si no nos visita dos o tres veces en el año, para acentuar que Cuba le es muy querida.